Centro Jose Guerrero

2008



VII CICLO DE MÚSICA CONTEMPORÁNEA 

 

FechaS

3, 17 y 24  de Noviembre de 2008

Hora

20:30 horas

Lugar

3ª planta del Centro José Guerrero
Calle Oficios, 8. 18001. Granada

Entrada gratuita, limitada al aforo de la sala.

DescripciÓn

El Centro José Guerrero presenta en noviembre una nueva edición de su Ciclo de Música Contemporánea. Con esta actividad, el Centro mantiene su compromiso no solo con el arte contemporáneo, sino con otras disciplinas artísticas, como es en este caso la música.

El ciclo cumple su séptima edición este año, y cuenta, como en las anteriores, con la colaboración de la Asociación de Amigos de la Orquesta Ciudad de Granada.

Al igual que en ediciones anteriores, se celebra los lunes aprovechando que el museo está cerrado para la visita a las exposiciones.

Del programa podemos destacar el estreno absoluto de la obra Exempeda (2008) de Juan Cruz Guevara, y de la obra Fragmentos de una música futura de Alejandro Moreno, y el estreno en España de la obra Der Taketori o el cortador de cañas de bambú y la princesa de la luna (1986), del compositor japonés Takashi Matsuoka.

Como en otras ediciones, se busca la difusión de la música contemporánea, a la vez que se intenta dar a conocer a jóvenes intérpretes y compositores, de gran talento y profesionalidad.

Este Ciclo coincide en el tiempo con la exposición “José Guerrero. Los años primeros 1931-1950”, inaugurada el pasado 16 de octubre.

 

Lunes 3 de noviembre

Horario

20.30 horas

Another Timbre Duo

Alessandra Rombolá  -  Flauta
Esteban Algora          -  Acordeón  

Programa

Luciano Berio
Sequenza nº I para flauta (1958)

Bruno Dozza
Voci (2007)

Jose María Sánchez Verdú
Arquitecturas del silencio (2004)

Salvatore Sciarrino
Imagine Fenicia (2000)

Juan Cruz Guevara
Exempeda (2008)       * estreno absoluto

Toshio Hosokawa
Birds Fragments III (2003)    

 

17 de noviembre de 2008

horario

20.30 horas

Juan Ramón Hernández Leyva       - Arpa                    
Joaquín Osca                                     - Fagot                  
Ana López Oñate                               - Narradora           

Programa

Takashi Matsuoka
Der Taketori  o el cortador de cañas de bambú y  la princesa de la luna (1986)   * estreno en España  

 

24 de noviembre de 2008

horario

20.30 horas

Miguel Trápaga  - Guitarra  

Programa

Manuel de Falla
Homenaje a Debussy  

Manuel Ponce
XX variaciones y fuga sobre “Folía de España”

Alejandro Moreno
Fragmentos de una música futura      * estreno absoluto

Leo Brouwer
Canticum
Sonata
 
     Fandangos y boleros 
     Sarabanda de Scriabin 
     La toccata de Pasquini

 

detalle del programa

 

3 de noviembre de 2008


INTÉRPRETES

Another Timbre Duo (Flauta y Acordeón) está formado por Alessandra Rombolá, flautas, y Esteban Algora, acordeón. Tras diversos años de colaboración en distintos proyectos que abarcan desde la improvisación hasta la música más actual, deciden crear una formación permanente dedicada a la promoción y difusión del repertorio contemporáneo.  

Alessandra Rombolá de sólida formación académica, siente un gran interés por la música contemporánea que le ha llevado a colaborar con numerosos compositores, estrenando obras como solista y conjunto de cámara. Está especializada en la interpretación de partituras gráficas y en improvisación libre. En la actualidad es profesora de flauta en el Conservatorio Joaquín Turina de Madrid.  

Esteban Algora realiza sus estudios en el conservatorio Superior de Música de Madrid. Ha desarrollado una intensa labor de difusión del repertorio contemporáneo, impulsando la creación de una nueva literatura para acordeón. En la actualidad desarrolla su labor pedagógica en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid, como profesor de Música de Cámara.  

PROGRAMA

Luciano Berio (1925-2003) Con un idioma vivo y gestual, supo incorporar elementos extramusicales a su lenguaje, obteniendo desde fechas tempranas el éxito del público a la vez que transmitía con amplitud de miras los principios creativos de la vanguardia europea. Su arco de  recursos fue bastante amplio, y su enérgica creatividad lo ha señalado como uno de los compositores más prolíficos del siglo XX. Su producción exploró diversas combinaciones instrumentales, desde la música para solista hasta la gran orquesta; también trabajó la música electroacústica y otros medios de generación tímbrica. Cuando se centraba en un solo instrumento exploraba sus posibilidades expresivas, tratando siempre de descubrir nuevos cauces comunicativos en su lenguaje. En Sequenza nº I para flauta, escrita en 1958 para su estreno en Darmstadt por Severino Gazzeloni, Berio demuestra su fascinación por el virtuosismo entendido no sólo como mera destreza técnica, sino como manifestación de una ágil inteligencia musical que sobrepasa el reto de la complejidad y se pone al servicio del discurso musical; al mismo tiempo dota al intérprete de flexibilidad en su interpretación, dejando la obra abierta. 

Bruno Dozza (1962) es un autor nacido y formado en Milán con Vittorio Fellegara, y afincado en España desde 1993. Su música evidencia la rica herencia compositiva que Italia ha legado a las generaciones actuales. En el caso de Dozza, la búsqueda de un lenguaje plural dentro de la modernidad le ha llevado a utilizar los múltiples recursos que las vanguardias han puesto a su alcance. En los últimos años ha investigado con la música vocal, acercándose al campo de la ópera con Terrasanta, que se estrenaba en 2004 en Lucena bajo la dirección musical de Pablo Mielgo con libreto de Antonio Monroy y dirección de escena de Josep María Mestres. La aplicación de los elementos melódicos de la voz a otros medios de expresión tímbrica se evidencia en varias obras de su catálogo más reciente, como es el caso de Voci, escrita en 2007 para el dúo de flauta y acordeón formado por Alessandra Rombolá y Esteban Algora y estrenada ese año en las X Jornadas de Música Contemporánea de Córdoba. 

En una línea diferente encontramos al andaluz José María Sánchez Verdú (1968), un autor preocupado por la coherencia formal de sus obras, sin renunciar por ello a la búsqueda de la necesaria diversidad y contraste. En palabras del autor, la complejidad de la creación musical contemporánea en su caso se plasma en una “sabia combinación de sensibilidad y técnica, emoción y material”. Dentro de la producción de Sánchez Verdú encontramos la construcción de “ciclos” de obras relacionadas por materiales o preocupaciones comunes. Tal es el caso de la serie Arquitecturas; el título anuncia una dimensión estructural del ciclo, en el que ha escogido diversas combinaciones tímbricas e instrumentos solistas. A este ciclo todavía en construcción, pertenece Arquitecturas del silencio, escrita en la primavera de 2004 para acordeón. Esta obra supone una búsqueda de sonoridades dentro del ámbito propio del instrumento en un proceso continuo de transición entre sonido pleno y ruido de emisión, combinado con una actividad rítmica incesante que le lleva a utilizar múltiples figuraciones y recursos.

Salvatore Sciarrino (1947) es otro de  los grandes nombres de la música italiana contemporánea. Formado en Roma y Milán, este polifacético compositor representa la síntesis de varias tendencias dentro del lenguaje contemporáneo de su país. Desde sus primeras obras el autor se ha mostrado siempre muy vinculado al timbre, ligado a menudo a otros elementos como la forma o la melodía. Fiel a su ideario, hoy en día mantiene el mismo nivel de compromiso con la creación y su preocupación por una precisión en la invención y en la estructura dentro de un lenguaje radicalmente actual. En Imagine Fenicia, terminada en el año 2000, demuestra cómo su música comienza en los límites extremos de lo imperceptible, donde la psicología y el silencio emergen en estrecha relación. Esta pieza se inserta en una larga serie de piezas para flauta solista que desde 1970 han jalonado la producción de Sciarrino. En ella el espacio vacío respira, y en él se crea una tensión dramática a partir de la cual comienza a ofrecer a la mente del oyente una cascada de motivos. 

El punto de enlace con la tradición actual española lo encontramos en el estreno de Exempeda (2008), obra para acordeón del compositor almeriense Juan Cruz Guevara (1972). En palabras del autor: “Exempeda, encargo de Esteban Algora, prima la utilización de las proporciones de la naturaleza que ya eran propugnadas por Cennini como intención filosófica del Renacimiento. Esto ha servido de inspiración para el trabajo de Exempeda, no como proporciones formales en sí, sino en la distribución de los elementos y a su vez en los matices que se utilizan. Sin una contextualización previa en la división de los elementos, se crea un proceso compositivo en el que cada ente sonoro, dada su disposición, determina el siguiente ente sonoro. De este modo se van distribuyendo dentro de un trabajo artesanal a modo de figuras geométricas. Con la utilización de los matices se busca la representación tridimensional del sonido en la búsqueda del espacio total.”

Toshio Hosokawa (1955) es uno de los compositores japoneses de mayor proyección internacional. Educado en Europa, su música es una fusión entre la vanguardia occidental y la tradición oriental de su país natal. Invitado en numerosas ocasiones a los Cursos internacionales de Darmstadt, Hosokawa ha establecido importantes vínculos entre Japón y Alemania, abriendo una vía de transmisión estética entre ambos países. El autor define su universo sonoro como “el lugar de encuentro entre las notas y el silencio”. En este sentido, su catálogo ahonda en la experimentación tímbrica; a menudo incorpora a sus obras tanto instrumentos folklóricos japoneses como otros propios de la tradición occidental. Tal es el caso de Birds Fragments III, compuesta en 1990 para flautas (flauta bajo y pícolo) y shô (acordeón japonés); la obra, la tercera de un tetrástico agrupado bajo el mismo nombre, fue dedicada a Toru Takemitsu.    

 

17 de noviembre de 2008


INTÉRPRETES

Juan Ramón Hernández Leyva      - Arpa
Joaquín Osca                                    - Fagot
Ana López Oñate                              - Narradora  

Juan Ramón Hernández Leiva comenzó sus estudios musicales en Salamanca. Muy implicado en la música contemporánea trabaja habitualmente con la Ensemble de Música Contemporánea del Conservatorio Superior de Salamanca y la Ensemble Nacional de España.  

Joaquín Osca inicia sus estudios de música en la Escolanía de Valencia, continuando en el Conservatorio Superior de Música de esta misma ciudad. Actualmente forma parte del grupo “La Tricotea” mezcla de instrumentos antiguos y modernos, y es profesor de fagot del Conservatorio Superior de Granada, y de la Orquesta Ciudad de Granada. Colabora  en las tareas pedagógicas de la Orquesta Joven de Andalucía.  

Ana López Oñate inició sus estudios de interpretación en Sevilla, en la escuela de arte dramático compaginándolo con los musicales. Ha participado en encuentros teatrales, es integrante de la compañía Becuadro teatro, y ha colaborado activamente como recitadora en diferentes proyectos. En la actualidad imparte clases en el Conservatorio Ángel Barrios de Granada en la especialidad de fundamentos de composición.  

PROGRAMA  

Takashi Matsuoka
Der Taketori  o el cortador de cañas de bambú y  la princesa de la luna (1986) 
* estreno en España

Takashi Matsuoka compositor japonés que residió en Alemania en los años 80 compuso esta pieza para fagot- contrafagot, arpa y narrador para poner música a esta maravilla de la cultura japonesa que es el “Taketori”. Música descriptiva con sus leitmotiv, llena de matices, efectos, colores, y movimiento. Según Ximo Osca: “Esta pieza se basa en la primera obra de ficción escrita en Japón, a fines del siglo IX o comienzos del X, El cuento del cortador de bambú, que nos traslada mil años atrás, a un tiempo en el que la historia era todavía fábula, mito o leyenda, y donde la realidad y la ficción se cruzaban en las vidas de las personas.

El Taketori Monogatari: Érase una vez un anciano, que llevaba una sencilla vida de taketori (recolector y artesano en bambú). Un día, en una caña de bambú que resplandecía misteriosamente, encontró a una minúscula niña, que brillaba como una estrella. La adoptó y le puso el nombre de Kaguyahimé, que significa “la doncella brillante”. En muy poco tiempo, Kaguyahimé creció y se convirtió en una hermosísima mujer. Su belleza extraordinaria atrajo a numerosos pretendientes que viajaron desde tierras muy lejanas para intentar cortejarla. Kaguyahimé, exigente y caprichosa, decidió imponer diversas pruebas a sus pretendientes más atractivos y de mayor alcurnia- luego de haber desechado a la mayoría. Sólo quien superase su prueba se casaría con ella. Pero el destino de Kaguyahime no es de este mundo y tiene que regresar al lugar de donde vino.”  

 

24 de noviembre de 2008

 

INTÉRPRETE

Miguel Trápaga (Guitarra) 

Miguel Trápaga ha estudiado en el conservatorio “Ataúlfo Argenta” de Santander y en el Real Conservatorio Superior de Música de Madrid. Fue becado por la Fundación Marcelino Botín de Santander, Juventudes Musicales de Madrid y por la Fundación La Caixa de Barcelona. Actualmente es profesor de guitarra del Real Conservatorio Superior de Música de Madrid.  

PROGRAMA

Es sorprendente cómo Manuel de Falla (1876-1946), que sólo se acercó en una ocasión a la composición para guitarra, aportó al lenguaje compositivo de este instrumento elementos que iban a constituir un punto de partida dentro del lenguaje contemporáneo. Su Homenage pour “Le tombeau de Claude Debussy” fue terminado en el año 1920, cuando Falla se estaba planeando su traslado desde Madrid a Granada. Dos años antes había fallecido Debussy, con quien Falla mantuvo una cordial amistad desde su paso por París y a quien le debía, entre otras cosas, el estreno de La vida breve y la apertura de miras hacia una renovación de su lenguaje compositivo. Es por ello que este homenaje a Debussy supone al mismo tiempo un tributo a la memoria del autor francés y una síntesis de los elementos nacionalistas que Falla siempre defendió con otros aspectos expresivos de vanguardia, todos ellos aplicados a la guitarra.  

Diferente es el caso de Manuel Ponce (1882-1948), uno de los compositores mejicanos que más hizo por la música de su país en unas décadas difíciles para la cultura, sujeta a los vaivenes de una política que oscilaba entre el nacionalismo y el universalismo. Desde un ideal estético de modernas miras, sólidamente afianzado en su formación europea, supo conjugar un lenguaje moderno con la necesidad de afirmar el folklore y las tradiciones de su país a través de la música dentro de un contexto contemporáneo. Gran pedagogo y pianista, desarrolló su labor compositiva a caballo entre su cátedra en la Universidad Nacional de México y su carrera interpretativa. En su producción encontramos cuatro grandes grupos productivos: la música para piano, las composiciones para guitarra, la producción para canto y la música orquestal. Entre las obras escritas para guitarra destacan algunas partituras escritas para Andrés Segovia, con quien mantuvo una buena amistad. Cabe mencionar su Concierto para guitarra, sus cinco sonatas o sus XX variaciones y fuga sobre “Folía de España”, escrita durante su estancia en Europa en 1930. 

Mucho más avanzado en el tiempo y en el lenguaje es la obra Fragmentos de una música futura (2006-2007) Alejandro Moreno (1962), de la que hoy escucharemos su estreno absoluto. En palabras del autor: “El último libro que escribió José Ángel Valente fue una especie de diario lírico que se publicó en 2000 con el título Fragmentos de un libro futuro. Efectivamente, parece que se trata, más que de poemas acabados, de iluminaciones repentinas, de promesas de un poema por venir. Desde la admiración por el poeta, he titulado Fragmentos de una música futura a una colección de 26 momentos musicales que comparten con aquella obra, además de su naturaleza fragmentaria, una cierta temática- el paso del tiempo, lo tenue, el amor, la muerte, el silencio- y un resultado formal en el que predomina un discurso continuo, de un único aliento, sin demasiados artificios. En el prólogo de la obra propongo que, en cada ocasión, como si se escogieran de forma casual, se agrupen unos cuantos fragmentos para convertir cada nueva audición en un recorrido diferente por la obra. No obstante, y como otra alternativa, los he agrupado en 10 piezas que se pueden tocar, si así lo desea el guitarrista, como números sueltos. En cuanto leí estos poemas no me cupo duda de que la guitarra era el instrumento indicado para hacerlos sonar sin palabras, por lo que, cuando Miguel Trápaga me propuso escribir para él, pensé inmediatamente en Valente. […] He querido escribir para la guitarra sin forzar sus recursos tradicionales buscando una aparente sencillez, como son aparentemente sencillos los poemas de Valente, explorando sonoridades delicadas, resonancias, y recordando que el diseño del instrumento invita a una escritura muy armónica.”

Cerrando el programa encontramos dos piezas del compositor cubano Leo Brouwer (1939). Director de orquesta, compositor y guitarrista, su aportación a este instrumento ha sido constante a lo largo de su carrera compositiva.  En este tiempo ha pasado por varias etapas creativas, que van desde el nacionalismo hasta la música de fusión, pasando por una etapa de coqueteo con las vanguardias tímbricas de los años sesenta.  Según Gonzalo Roldán: “Cuando en 1959 triunfó la revolución en Cuba hubo un vuelco total en la vida cultural que abrió en un principio la puerta a las nuevas vanguardias musicales. Fue entonces cuando Brouwer se planteó una renovación de su lenguaje caracterizado por el abandono de las formas musicales tradicionales para emplear formas extramusicales. Tal es el caso de Canticum, compuesta en 1968 para el guitarrista cubano Carlos Molina. Esta pieza constituye un punto de partida para la composición guitarrística en la segunda mitad del siglo, al igual que lo fue en la primera el Homenaje a Debussy de Falla. El lenguaje de Leo Brouwer ha evolucionado en las dos últimas décadas hacia una nueva simplicidad, en la que los guiños hacia el minimalismo y el neorromanticismo conviven con un resurgir de los elementos folklóricos característicos de la primera etapa. De este último periodo posmodernista data su Sonata (1990) en tres movimientos, escrita para Julián Bream, quien la estrenó con gran éxito.”  

Notas al programa: Gonzalo Roldán Herencia

Notas de los estrenos: los autores


centro Arte Contemporaneo