Centro Jose Guerrero

Ascendentes, 1954

Óleo sobre lienzo
182 x 84 cm.

 

En España su conciencia juvenil de las ropas negras y de la blanca luz solar sobre las casas de adobe seguía produciéndole una perturbación en la memoria que él ahora activaba sobre el lienzo dentro del espacio coloreado.

Dore Ashton

 

Durante los primeros años, la abstracción guerreriana está llena todavía de reminiscencias europeas y de ecos figurativos. En los cuadros, por ejemplo, que presentó en su exposición conjunta con Miró, celebrada en Chicago en 1954, se combinan una geometría post-cubista, e incluso referencias al mundo de los pájaros de Braque, y planteamientos ya gestuales, característicos del expresionismo abstracto. Pero más que en las aguas del action painting propiamente dicho, Guerrero en ellos todavía parece moverse en las de lo que unos años antes se llamaba, en el propio Nueva York “abstracción biomórfica”.

Juan Manuel Bonet

 

Aquellos lienzos se caracterizaban por la presencia de manchas irregulares, de color oscuro generalmente, flotando sobre fondos cromáticos mucho más claros. Los tonos son aterciopelados, y las transiciones entre las distintas masas tienden a hacerse creando unas tenues zonas de vacío cromático. Predominan las formas vagamente ameboides, hay algunas cruces, y no es difícil adivinar la presencia, ahora sí de pájaros nocturnales, troncos de árboles, medias lunas negras, etc.

Juan Antonio Ramírez

 


centro Arte Contemporaneo