Centro Jose Guerrero

 

El próximo lunes, 24 de noviembre, el Centro José Guerrero de la Diputación de Granada continúa el ciclo de conferencias Cuarenta pinturas en busca de voz. Las obras de la colección contadas por sus observadores. Este ciclo forma parte de las actividades programadas para conmemorar el centenario del nacimiento de José Guerrero. Para ello el Centro que lleva su nombre invita a escritores, historiadores del arte y artistas a elegir una obra de la colección para que sea expuesta, y a explicar las razones que motivan la elección. Todos ellos son buenos conocedores de Guerrero y de la colección del Centro, en muchos casos han estudiado a uno u otra. Pero esta vez se trata de una aproximación menos académica, más personal.

La colección del Centro, compuesta por cuarenta obras sobre lienzo y veinte obras sobre papel, abarca un arco cronológico que permite conocer la trayectoria de un artista considerado por críticos e historiadores como una referencia del arte español contemporáneo. Gracias a la generosidad de su familia, que puso a disposición del Centro la colección personal de José Guerrero, se seleccionó un conjunto de obras que permite observar las etapas más representativas de su trabajo: la influencia de Matisse y Picasso mediados los años cuarenta, la inmersión en el expresionismo abstracto en el Nueva York de los años cincuenta, el impacto del pop art a finales de los sesenta, el hallazgo de un sistema formal propio a partir de los setenta y la plena madurez.

Para esta sesión, Juan Vida y Luis García Montero han querido hablarnos del cuadro Black Ascending (1962-1963), entre otras cosas, por haber sido pintado en los años que José Guerrero dedicó a su introspección psicoanalítica.

Es probable que se trate de una de esas obras que el pintor consideraba cansadas, retomada meses después en alguna sesión de liberación de fuerzas, tan propia del automatismo psíquico. Todo indica que se trata de un cuadro encontrado en el acto de su negación, en su tachadura furiosa. El negro, en efecto, equilibra y tensa la superficie describiendo una diagonal ascendente de composición clásica, en la que los colores preexistentes son separados y definidos por el nuevo signo que los tacha como una brecha que culminara el fatigoso trabajo que le otorga al arte su condición de recién nacido. Pulsión de la muerte que engendra la vida nueva.

 

ORGANIZA: CENTRO JOSÉ GUERRERO DE LA DIPUTACIÓN DE GRANADA

LUGAR: Centro José Guerrero

DÍA: 24 de noviembre

HORA: 19:30

ENTRADA LIBRE HASTA COMPETAR EL AFORO

 

 

 


centro Arte Contemporaneo