Centro Jose Guerrero

 

2014

DENTRO DEL CICLO DE CONFERENCIAS

cuarenta pinturas en busca de voz

las obras de la colección contadas por sus observadores

2 junio 2014 / 19.30 h
CENTRO JOSÉ GUERRERO (OFICIOS, 8)

  Entrada libre hasta completar el aforo

 

Para conmemorar el centenario del nacimiento de José Guerrero, el Centro que lleva su nombre invita a escritores, historiadores del arte y artistas a elegir una obra de la colección para que sea expuesta, y a explicar las razones que motivan la elección. Todos ellos son buenos conocedores de Guerrero y de la colección del Centro; en muchos casos han estudiado a uno u otra. Pero esta vez se trata de una aproximación menos académica, más personal.

 

Signos, 1953
Óleo sobre lienzo
102 x 124 cm
Colección Centro José Guerrero, Granada

La colección del Centro, compuesta por cuarenta obras sobre lienzo y veinte obras sobre papel, abarca un arco cronológico que permite conocer la trayectoria de un artista considerado por críticos e historiadores como una referencia del arte español contemporáneo. Gracias a la generosidad de su familia, que puso a disposición del Centro la colección personal de José Guerrero, se seleccionaron un conjunto de obras que permiten observar las etapas más representativas de su trabajo: la influencia de Matisse y Picasso mediados los años cuarenta, la inmersión en el expresionismo abstracto en el Nueva York de los años cincuenta, el impacto del pop art a finales de los sesenta, el hallazgo de un sistema formal propio a partir de los setenta y la plena madurez.

Para esta sesión del ciclo Cuarenta pinturas en busca de voz: las obras de la colección contadas por sus observadores, Tony Guerrero y José María Rueda han elegido Signos (1953). Es la primera obra americana de la colección del Centro, de sus primeros años en Nueva York, representativa de esa transición entre el Guerrero que ha conocido y asimilado los lenguajes de la vanguardia en Europa y el que recibe el impacto de los abstractos americanos. Son también los primeros años de su matrimonio con Roxane, de su permanencia en el nuevo continente. Es el periodo en que José despliega todos sus conflictos, la asimilación de lo americano, las penalidades como artista, incluso en América y, sobre todo, hacia dónde debe caminar su pintura. La obra elegida permite como pocas escenificar, junto las imágenes de su obra anterior y posterior, la dialéctica del tránsito entre un Guerrero que podríamos llamar contenido, por no decir amordazado, y el que se expande en sus propias formas a finales de los años cincuenta.

JOSÉ ANTONIO GUERRERO

Hijo de José y Roxane, impulsó junto a su hermana Lisa y su madre la creación del Centro José Guerrero y es miembro de su comisión paritaria desde el inicio. Interesado en la antropología, la etnografía y la cultura hispánica, es profesor de español en la Universidad Estatal de Pensilvania, ciudad en la que reside actualmente con su esposa Debra y sus hijos Pilar y Daniel.

JOSÉ MARÍA RUEDA

Licenciado en Historia del Arte por la Universidad de Granada se integró en 1982 en el equipo de la Galería Palace, en cuya gestión y programación participó activamente hasta el año 1990 junto con Eduardo Quesada Dorador. Con Julio Juste y José Carlos Rivas fundó el Gabinete Ciudad y Diseño, núcleo responsable de la renovación plástica en la ciudad y catalizador, durante la década de los ochenta del brillante emerger de Granada en el panorama cultural español. Entre 1990 y 2000 trabajó en la administración en diversos proyectos de formación y gestión cultural durante los últimos años se dedica a la logística, producción y montaje de exposiciones.

 


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